El domingo, 2 de Mayo, Nuestra Señora de la Amargura volvía a su sede canónica tras la Solemne Misa.

Tercera jornada de veneración a María Santísima según la Hermandad de la Amargura. Nuevamente, a las nueve de la mañana, se abrían las puertas de la Capilla de San Juan de Dios, para recibir al segundo grupo de niños que iban a celebrar su Primera Comunión en la Parroquia minutos más tarde. Seguidamente, Nuestra Señora de la Amargura volvía a quedar expuesta en Solemne Besamanos hasta la una del medio día.
A esa hora, daba comienzo la Solemne Eucaristía en honor a Nuestra Madre de la Amargura, corriendo la Sagrada Cátedra a cargo de D. José María Melendo Tamayo. La Misa adoptó carácter rogativo por dos niñas enfermas, que acudieron a la cita de la mañana del domingo.
Al acto acudieron representaciones de la comitiva municipal, de las Hermandades y Cofradías de la localidad, así como una representación de la Junta Juvenil de la Hermandad de la Soledad de la Algaba, a la que agradecemos enormemente su presencia.
La capilla se presentaba abarrotada de fieles, no habiendo bancos necesarios para poder sentar a todos los devotos. La Eucaristía terminaba con el canto de la Salve.

Acto seguido, se procedió al Traslado de la Imagen a la Parroquia Santa María de la Encarnación, sede canónica de la Hermandad.
Acompañada por el mismo cortejo que el viernes anterior, y siguiendo el itinerario más directo, Nuestra Señora de la Amargura fue portada hasta su capilla del final de la Parroquia culminando así al fin de Semana de Veneración a María Santísima.
El acto terminó con el canto de la Salve y el rezo de un Padre Nuestro al Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia.
Agradecemos a todos aquellos que han colaborado, participado y ayudado en este acontecimiento tan importante para la Hermandad, y que gracias a ellos ha sido posible. Damos la enhorabuena a la Junta de Gobierno y Camareras por su buen hacer durante estos tres días.