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Bienvenidos al Blog Oficial de la Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, Nuestra Señora de la Amargura, Santo Entierro, Soledad y Santa Ángela de la Cruz de la ciudad de Constantina, con sede en la calle Izquieros y establecida canónicamente desde el 30 de abril de 2011 en la Iglesia de San Juan de Dios.

Este Blog fue creado, en su origen, para transmitir las actividades del anterior Grupo Joven y sirviese de punto de encuentro y unión para todos los jóvenes de nuestra Corporación. No obstante, vuestro continuo seguimiento y la gran aceptación que ha sabido alcanzar, han hecho que evolucionara en sí mismo y sea ahora el centro de transmisión por excelencia del día a día de esta nuestra gran Hermandad.

Salve a Nuestra Señora de la Amargura

jueves, 10 de julio de 2008

TOMA TU CRUZ Y SÍGUEME

Ya hace algún tiempo desde la última Estación de Penitencia de aquel 16 de marzo, pero resulta ineludible alabar los comportamientos de aquellos que hacen posible que cada Domingo de Ramos nuestros Titulares caminen por las calles de Constantina.

Es indudable que son más de los que salen a la calle quienes posibilitan tal Salida, pues son muchas las personas que deciden no realizar la procesión por numerosos motivos, pero que gracias a su ayuda, colaboración y empeño, consiguen que María y su Hijo luzcan sus mejores galas en esa tarde. Por ello, valga también este parlamento para alabar su trabajo y esfuerzo.

Sin embargo, este artículo va dedicado para quienes cada Domingo de Ramos acompañan a Jesús por el Camino al Calvario y a su Madre Dolorosa. Son aquellas personas que visten la túnica blanca y la capa roja para custodiar las lágrimas de Amargura de un Cristo que espera ser clavado en la cruz. Ellos, sumidos en el silencio y en los rezos, elevan sus súplicas a su Madre del Cielo para recibir ayuda en su vida diaria. Como contraprestación, realizan una larga Estación de Penitencia, cada uno con sus peculiaridades. No importa ir calzado o no, da igual llevar un cirio u otra insignia. Es indiferente la posición en la que se desfile. Lo verdaderamente importante es la fe, el amor a un Padre y a un Hijo, y a la Madre de la Humanidad.

Tampoco he de olvidarme de aquellos hombres que con su esfuerzo elevan a María al Cielo al apoyarla en sus hombros al no poder Ella sola soportar el dolor que le produce la próxima muerte de su Hijo. Con sus mecidas y el movimiento que provocan en el palio que protege a la Madre consiguen crear un efecto que permite que los allí presentes crean que el Cielo está en las calles de Constantina. Estos muchachos, de todas las edades, que ayudan a Cristo en su agonía, comparten el dolor que provoca la carga de los pesados pasos sobre sus cuerpos. Lo único que les protege es la bendición de un Dios Padre, que en agradecimiento por llevar a su Hijo, les regala un costal para su protección.

Podía estar hablando mucho más, pero creo que sería innecesario, pues el título del presente artículo resume con plenitud lo que quería decir. Aquel día, todos estuvieron detrás de Cristo, siguiendo sus pasos hacia el Calvario, reconfortando a su Madre en la Amargura. No obstante, todos los días debemos seguir el ejemplo que Ellos nos dejaron, y de esta manera, podremos alcanzar la plenitud espiritual que anhelamos y que nuestro comportamiento se adecue a las Enseñanzas que Jesús nos dejó y que aún, hoy sigue haciendo. Así lo entiendo yo.


Beatriz C.R.

1 comentario:

Andrés dijo...

En cada artículo que plasmas aquí se ve reflejado todo el sentimiento que sientes hacia esta Gran Hermandad y hacia sus Titulares. Gran entrada has hecho, y por ello te doy mi más sincera enhorabuena. Gracias por poder contar contigo Bea.

A.M.M.M